CIERRE MERCADO ACCIONARIO LOCAL
Indice COLCAP cierra con apreciación
del 0,37%
El
Índice de capitalización de la Bolsa de Colombia (COLCAP) cerró el lunes en
1.314,34 unidades, con un aumento del 0,37% frente a la jornada anterior. En lo
corrido del año el indicador bursátil registra una variación positiva del
13,92%.
En
cuanto al índice de liquidez COLSC, éste subió 0,61% a 992,68 unidades, y el
COLIR subió 0,37% a 832,40 unidades. Ayer se negociaron $66.922,02 millones en
1.094 operaciones.
La
especie con el volumen más alto de negociación fue PFBCOLOM, con $19.520,84
millones (sin variación a $26.500,00). También se destacaron en este aspecto,
BCOLOMBIA ($15.772,69 millones, con cambio negativo en su precio del 0,24% a
$24.440,00) junto con ECOPETROL ($6.665,96 millones, con cambio positivo en su
precio del 2,44% a $1.260,00).
Por
su parte, CNEC logró el ascenso más importante durante la sesión. El precio de
este título creció un 3,67%, con cierre de $9.880,00. También se destacó por su
apreciación; ECOPETROL, cuyo precio creció un 2,44% a $1.260,00; y ODINSA, que
ascendió un 1,16% a $8.700,00.
Entre
los títulos con mayor descenso en la jornada el más importante fue FABRICATO,
con una variación negativa del 2,14% a $13,70. También se presentó depreciación
en: PFAVH (con una variación negativa de 1,28% a $2.305,00) y CEMARGOS (con una
variación negativa de 0,51% a $11.620,00).
Fuente:
BVC
El dólar cerró por debajo de los
$3.000, se cotizó en un promedio de $2.992
La
moneda estadounidense cayó $60. Según la BVC la divisa durante la jornada llegó
a marcar un precio mínimo de $2.976
Al
cierre de la jornada de este lunes el mercado de divisas registró
una tasa promedio para el dólar de $2.992, lo que le significó una
depreciación de $60.
Así
mismo, la moneda marcó un precio máximo de $3.020, un mínimo de
$2.976 y un cierre de $3.000. En
la sesión, según dio a conocer la Bolsa de Valores de Colombia, se
negociaron US$949,32 millones en 2.011 operaciones.
La
volatilidad en el precio de la moneda fue de $43,90. La TRM del días
se ubicó sobre los $3.052,80.
Un
informe del Banco de Bogotá explica que la tasa de cambio colombiana se revalúa
"significativamente", gracias al aumento de los precios del petróleo
y en medio de un entorno favorable para los activos riesgosos.
"Aunque
las monedas emergentes se revaluaban frente al dólar, el movimiento era
más pronunciado en Colombia debido a la correlación con el petróleo".
La razón por la que el precio del petróleo se recupera tiene que ver con un anuncio de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que convocó a una reunión informal en Argelia para el mes de septiembre -por fuera del cronograma habitual (la próxima reunión es en noviembre)-.
La
medida tiene como trasfondo el descenso en el precio del petróleo desde
mediados de julio, pero ningún anuncio concreto en términos de recortes a la
producción. Cabe señalar que en la reunión de julio la Opep decidió mantener la
estrategia de los trimestres anteriores: no recortar la producción y dejar que
el precio se ajuste en los mercados.
En
el contexto de América Latina, Colombia sobresale como la moneda más revaluada.
Presenta el mayor fortalecimiento en los principales referentes de la región,
donde también se puede ver una revaluación frente al dólar.
Fuente:
Portafolio
Tasas no deberían subir en agosto
porque inflación cederá: Mauricio Cárdenas
El
Banco de la República no debería subir su tasa de interés en agosto, ya que la
inflación va a ceder este mes tras ser impactada en los períodos precedentes
por una prolongada huelga de camioneros, consideró el lunes el ministro de
Hacienda, Mauricio Cárdenas.
La
inflación en julio escaló a un 0,52%, muy por encima de lo esperado por el
mercado, con lo que el indicador anual se ubicó en un 8,97%, lejos de la meta
establecida por la autoridad monetaria, de entre 2% y 4%.
El
principal impacto fue ocasionado por la huelga de 45 días por parte de los
camioneros, entre junio y julio.
"Los
precios en agosto deben mostrar una caída y eso nos debe ayudar a que al final
del mes el dato de inflación haya bajado y por ende no se tengan que subir las
tasas de interés", dijo a periodistas Cárdenas, quien hace parte del
directorio de siete miembros del Banco Central.
El
banco emisor acumula un alza de 325 puntos básicos en su tipo referencial en
los últimos 11 meses, ubicándola en un 7,75%, en busca de encausar la inflación
a su meta a finales del próximo año.
El
más reciente incremento se decretó en julio en una decisión por mayoría, a
pesar de que Cárdenas y otros dos funcionarios votaron por dejar el costo del
dinero estable.
Por
su parte, en una entrevista a la radio local el lunes en la mañana, el
codirector del banco, Carlos Gustavo Cano, dijo que la decisión sobre la tasa
de interés en la reunión del 31 de agosto dependerá del movimiento en las
expectativas de inflación.
Fuente:
la República
Producción de café creció 8% en julio
pese a que exportaciones cayeran 60% por paro camionero
La Federación Nacional de Cafeteros informó que la producción del grano entre agosto de 2015 y julio de 2016, creció 8% y superó los 14,1 millones de sacos de 60 kilos. En el período anterior, la producción de café sumó casi 13,1 millones de sacos cosechados.
“En
lo corrido del año (enero-julio) la producción registrada de café supero los
7,6 millones de sacos de 60 kilos, un 1% menos frente a los 7,7 millones de
sacos producidos en igual periodo anterior”, afirmó la agremiación.
Adicionalmente,
la Federación de Cafeteros señaló que los efectos adversos de El Niño ya se
habían visto reflejados en meses anteriores, “pero en julio el paro de
transporte acentuó la caída en producción por la dificultad de algunos centros
de acopio para recibir el café”.
Por
su parte, en julio de 2016 se produjeron 1´102.000 sacos de 60 kilos, un 25%
menos con respecto al 1´463.000 sacos producidos en julio de 2015.
Fuente:
La República
Valorem reporta pérdidas por $12.175
millones en el primer trimestre de 2016
El
grupo Valorem, que reúne grandes empresas como Caracol Televisión, Linio, KOBA
(Tiendas D1) y Cine Colombia, entre otras, reportó una pérdida por $12.175
millones en el primer trimestre de 2016.
Valorem
publicó el pasado 31 de mayo sus resultados financieros en el primer trimestre
de 2016. La organización reportó
una pérdida por $12.175 millones al corte observado, que proviene esencialmente
de la operación de sus compañías asociadas.
El
método de participación registrado al primer trimestre de 2016 fue de $1.164
millones, la cual es $23.942 millones inferior a la publicada en el mismo
periodo de 2015. Esta disminución
se explica por la desaceleración económica del país, la contracción del mercado de pauta publicitaria y la periodicidad de
los proyectos en algunas de las unidades de negocio.
El segmento de medios y entretenimiento representó
para Valorem una pérdida por $25 millones a marzo. En este
segmento, Caracol Televisión reportó una pérdida por $12.343 millones, mientras
que Cine Colombia una utilidad de
$12.895 millones.
Frente
a 2015, el segmento presentó una variación negativa cercana a los $14.189
millones. En el caso de Caracol Televisión, la utilidad por método de
participación se redujo en $17.015 millones, por dos razones: la primera, una
disminución de los ingresos por pauta del orden de 2,95%.
El segmento de comercio, presentó en el método de
participación a marzo de 2016 una pérdida por $6.636 millones. Es importante
resaltar que esta cifra incluye los resultados de KOBA (Tiendas D1), compañía que está
en plena etapa de crecimiento y requiere inversiones importantes en esta fase
del negocio, razón por la cual no es comparable con las cifras del 2015.
Por su parte, el segmento de logística y transporte
ha sido afectado este año por la desaceleración económica del país con una
pérdida al primer trimestre de $831,8 millones, atribuida principalmente al grupo
logístico.
Finalmente, el segmento de otros negocios registró
una utilidad por método de participación por $8.657 millones, cifra $5.390
millones inferior al mismo corte del 2015.La razón principal de esta disminución a
marzo, es la reducción en los ingresos por servicios de mitigación del impacto
ambiental en Refocosta.
Carlos
Arturo Londoño Gutiérrez, presidente de Valorem S.A., señaló: “El primer trimestre de 2016 se ha comportado
de acuerdo con lo previsto. Disponemos de las herramientas necesarias para
afrontar este año retador y continuar generando valor de manera rentable y
sostenible a largo plazo para todos nuestros grupos de interés.”
Fuente:
Dinero (06-02-2016)
La reorganización de
Everfit
La empresa de textiles fue una de las líderes en la
confección de trajes para hombre y tuvo que acogerse a la ley de reorganización
ante la Superintendencia de Sociedades.
Everfit, que durante siete décadas fue una de las
líderes en la confección de trajes para hombre, tuvo que acogerse a la ley de
reorganización ante la Superintendencia de Sociedades. La competencia con
textiles y confecciones provenientes de China, la caída en las ventas, el
cierre de la unidad productora de lana de Fabricato, que le suministraba
insumos, así como el impacto de la devaluación llevaron a la compañía a
comenzar un proceso de reingeniería con el fin de actualizarse en el pago de
sus obligaciones vencidas, que representan más del 10 por ciento de su pasivo
total.
Everfit es la
segunda compañía antioqueña en el sector de la confección que enfrenta
problemas en los últimos años, después de Hernando Trujillo, que tuvo que ser
liquidada.
Fuente: Semana
Finanzas del Estado: ¡En
los rines!
La caída en la inversión pública, contemplada en el
presupuesto del próximo año, reafirma la urgencia de la reforma tributaria y
abre un interrogante sobre la financiación del posconflicto.
El Presupuesto General de la Nación para 2017 es un
fiel reflejo de la precariedad de las finanzas públicas del país. Su monto, que
asciende a 224,4 billones de pesos, es un 6,6 por ciento mayor que el vigente,
pero contempla una caída del 10 por ciento en la inversión pública: de 36,6
billones baja a 32,9 billones de pesos.
Del presupuesto total, 137,2 billones de pesos (61,1
por ciento) corresponden a gastos de funcionamiento y 54,3 billones (24,2 por
ciento) al pago del servicio de la deuda. Como porcentaje del PIB, el
presupuesto equivale al 24,8 por ciento, el mismo nivel registrado en 2016.
Según el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas,
por haber dejado de percibir 24 billones de pesos al año en ingresos
petroleros, el gobierno está obligado a presentar un presupuesto que mantenga
la austeridad inteligente.
La cruda realidad es que la plata no alcanza y que
hay una serie de gastos que no se pueden suprimir como el servicio de la deuda,
que crece 15 por ciento (de 47 billones sube a 54 billones de pesos), o los
sueldos, las pensiones y las transferencias. Por eso, el gobierno le pasó la
tijera a muchos sectores, con énfasis en el rubro de inversiones.
Precisamente, lo que preocupa de este proyecto de
ley que apenas comenzará su tránsito en el Congreso es el desplome en la
inversión para 2017. En opinión de la Anif los “recortes al gasto productivo
difícilmente podrían calificarse como de ‘austeridad inteligente’”, pues
perjudican las perspectivas de recuperar el crecimiento potencial perdido por
cuenta del fin del auge minero-energético.
Para el exministro Juan Camilo Restrepo, las cifras
de inversión presentadas en el presupuesto 2017 no son para una “nueva
economía” ni para una época de “posconflicto”. “La inversión ha quedado vuelta
añicos en el proyecto de presupuesto presentado para el año entrante. Y más que
el resultado de una ‘austeridad inteligente’ parece el de una “austeridad
anoréxica’”, dijo.
La inquietud es aún mayor cuando se observan los
sectores más afectados con el recorte. Si se tiene en cuenta que el
posconflicto está próximo a comenzar en el país, no se entiende que el
presupuesto de inversión para el agro caiga 41 por ciento. “Este es uno de los
sectores claves para financiar un posconflicto cuyos taxímetros comenzarán a
marcar en 2017, si se firma la paz en este año”, afirma Restrepo.
La SAC también reaccionó ante el recorte. Según
Rafael Mejía, presidente del gremio, esta reducción deja a la institucionalidad
pública del sector agropecuario en una grave situación, pues este es el momento
de poner en marcha proyectos para ofrecer oportunidades a la población rural,
dentro de los acuerdos de paz entre el gobierno y las Farc. “Vemos con
preocupación estos recortes radicales que contribuyen a profundizar y agravar
las dificultades presupuestales e institucionales del sector agropecuario para
encarar sus principales desafíos”, señaló.
Cabe anotar que en el presupuesto del Ministerio de
Agricultura y sus entidades adscritas, la asignación para las agencias de
Desarrollo Rural (ADR), Nacional de Tierras (ANT) y la de Renovación del
Territorio (ART), que asumieron las funciones de Incoder, es de 274.933
millones de pesos, 39 por ciento menor que la suma asignada a la antigua
entidad para 2016.
El asunto es que el presupuesto para esta cartera ha
venido reduciéndose sustancialmente en los últimos años. En 2015 ascendió a 3,3
billones de pesos, en 2016 a 2,5 billones y para 2017 baja a 1,6 billones.
Algunos atribuyen estos recortes a la baja ejecución que ha mostrado este
ministerio.
Cualquiera sea la razón, la verdad es que los
recursos asignados al sector agro son abiertamente insuficientes para que este
enfrente sus retos. Por ejemplo, el exministro José Antonio Ocampo afirma que
la reducción afectará programas contemplados en la Misión Rural contratada por
el propio gobierno. El incentivo a la capitalización rural, por ejemplo, se
verá seriamente lastimado, pero también la asistencia técnica, la vivienda
rural, los distritos de riego y el mismo Plan Colombia Siembra.
Ahora bien, la tijera también pasó por el
presupuesto del llamado sector de inclusión social y reconciliación, que
presenta una caída del 11,8 por ciento en inversión; por el área de salud y
protección social con una reducción del 21,3 por ciento y por el Ministerio de Minas
con un recorte del 40 por ciento en la inversión, lo que le pega a los
subsidios para los estratos 1 y 2 y al fondo de electrificación.
El gobierno reconoce que el presupuesto de inversión
para 2017 no podrá alcanzar los elevados niveles que tuvo en años anteriores,
pero asegura que no se afectarán los programas que benefician a los colombianos
más vulnerables. Según el ministro Cárdenas para el próximo año se congela la
nómina del Estado colombiano; se reducen en 5 por ciento los contratos de supernumerarios
y los de prestación de servicios y se recorta en 5 por ciento los gastos de
papelería, viáticos, celulares, gastos generales.
Advierte, además, que el presupuesto está en línea
con el Marco Fiscal de Mediano Plazo y con la regla fiscal, con una reducción
de gastos sin deuda, como porcentaje del PIB nominal, que pasa del 19,2 por
ciento en 2016 al 18,8 por ciento en 2017, una reducción de 0,4 puntos del PIB.
Este presupuesto no solo muestra la estrechez de las
finanzas públicas, sino reafirma la necesidad de una reforma tributaria para
conseguir más recursos. Según el exministro Restrepo, el recaudo de una nueva
reforma debe ser muy cuantioso si se pretende recomponer la inversión pública
al menos a los niveles de 2016 y que sirva para financiar un presupuesto
adicional a lo largo del año entrante. Así las cosas, el tema frente al
proyecto tributario se vuelve más complicado. Por ejemplo, aun subiendo tres
puntos el IVA –llevándolo de 16 a 19 por ciento- solo se lograrían recursos
para recomponer la inversión pública al nivel con que comenzó 2016.
También el contralor general, Edgardo Maya Villazón,
le advirtió al gobierno sobre no darle más largas a la reforma tributaria. Al
entregar a la Comisión Legal de Cuentas su informe sobre el manejo presupuestal,
el jefe del organismo fiscalizador alertó por el crecimiento de la deuda
pública. El total de esta alcanzó 453,27 billones de pesos en 2015,
equivalentes a 56,5 por ciento del PIB, el segundo nivel más alto de los
últimos 25 años, después de 2002, cuando se situó en 60,1 por ciento del PIB.
“Es necesario establecer mecanismos que garanticen ingresos estructurales como
es el caso de una reforma tributaria que permita reducir la vulnerabilidad de
las finanzas públicas frente a los mercados internacionales, pero al mismo
tiempo alcanzar los objetivos de progresividad, equidad y neutralidad”, dijo.
Lo cierto es que el gobierno no la tendrá fácil en
el Congreso en las próximas semanas. Aunque no tiene margen de maniobra frente
al monto del presupuesto presentado, porque plata no hay, el ministro de
Hacienda sí tendrá que hacer malabares para mover partidas de una lado para
otro y aliviar a los sectores que por ahora se han visto más afectados.
Pero sin duda, lo más difícil será darle curso a la
reforma tributaria estructural que tendrá que recomponer las cargas
impositivas, particularmente las que más afectan al sector empresarial. Y en
todo caso, será urgente elevar el recaudo para aumentar la inversión, pues como
dice Restrepo, entre la buena voluntad para alcanzar la paz y las
disponibilidades presupuestales para financiar los compromisos adquiridos para
el posconflicto, hay un bache cada vez más profundo.
Fuente: Semana
‘Los precios de los
alimentos están bajando y seguirán así’
El dirigente gremial dice que los factores que han
encarecido la comida son externos al sector agropecuario.
precios de los alimentos subieron 15,71% en
los últimos 12 meses, a julio pasado. La cifra parece ser de otro país, o al
menos de otras épocas. La inflación total de Colombia en el último año se ubica
en 8,97%, dato que causa alarma por su impacto directo en el bolsillo de los
colombianos.
Portafolio habló con Rafael Mejía, presidente de la
Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), el gremio más importante de la
producción de alimentos en el país. Aunque es optimista sobre una inminente
reducción de los precios en lo que resta de este año, asegura que el descenso
no será en la misma proporción que las alzas, es decir, que una parte de los
aumentos de precios se quedará para siempre, debido a que se incorpora a los
costos de producción.
En concreto, ¿qué es lo que está pasando en el país
con la inflación en los primeros ocho meses del año?
Es una mezcla de factores: devaluación, fenómeno de
‘El Niño’, heladas y el paro de los camioneros. Los productores hicieron un
esfuerzo para aumentar la oferta, pero, en medio de un entorno macroeconómico
adverso, fue imposible lograr los resultados, además de que las siembras se
retrasaron, al igual que las cosechas.
¿Y cómo va el 2016 en abastecimiento?
El país está importando el casi el 30% de los
alimentos, concentrados en cuatro productos: trigo, maíz, soya y torta de soya.
En enero, las perspectivas de devaluación afectaban
las importaciones que corresponden al componente importado para la producción
de alimentos, incluidos insumos y fertilizantes. Y eso se queda, porque ese
costo ya fue incorporado.
A junio pasado, las expectativas eran buenas, pero
llegó el paro camionero, y el esfuerzo que se hizo en el primer semestre de
producir alimentos se perdió porque muchas de las cosechas no se pudieron
comercializar.
El problema es que esto golpeó a los productores,
por la vía del incumplimiento en sus compromisos con los bancos, y ahora se
necesita el apoyo financiero para volver a sembrar.
¿Qué piensa de las decisiones del Banco de la República en materia de inflación?
¿Qué piensa de las decisiones del Banco de la República en materia de inflación?
El Banco está cumpliendo su función de frenar las
tasas para aminorar las alzas. Sin embargo, en economía agrícola, cuando las
alzas se dan por oferta de alimentos, si se sube la tasa de los préstamos, esto
hace que la inversión en el campo se reduzca debido a la baja rentabilidad y,
por esa vía, se afecta la oferta, es decir, que el efecto termina siendo
contrario a lo que se busca.
¿Qué opina de quienes creen que la culpa de la
inflación de alimentos es de los productores?
Están equivocados. La mayoría de las causas de la actual situación de precios no viene del campo. Miremos: sequía, paro de transporte, alto precio del dólar y falta de carreteras.
¿Qué les puede decir a los consumidores en torno a los precios de los alimentos en lo que resta de este año?
Están equivocados. La mayoría de las causas de la actual situación de precios no viene del campo. Miremos: sequía, paro de transporte, alto precio del dólar y falta de carreteras.
¿Qué les puede decir a los consumidores en torno a los precios de los alimentos en lo que resta de este año?
Que los precios de los alimentos están bajando y van
a seguir así. Pero va a quedar un componente de la devaluación correspondiente
a las materias primas usadas para producir alimentos, como es el caso de la
avicultura. También tiene efecto de encarecimiento en fertilizantes y los
insumos de productos por el alza del dólar.
El cálculo de nosotros es que la inflación de
alimentos va a quedar este año entre 8 y 9 %, y la total estará entre 7 y 7,5%.
¿Usted cree que Colombia puede llegar a ser una
despensa alimentaria para el mundo?
Tenemos todas las posibilidades de serlo. Pero no lo
hemos hecho porque tenemos que entender que los productores también tienen
derecho a acumular riqueza y patrimonio y ser importantes en la economía.
No podemos seguir siendo unos proveedores de
alimentos baratos y que la gente que está allá sufra toda clase de necesidades.
El campo tiene que ser rentable desde el punto de vista económico, social,
sostenible y político.
¿Cuál es el crecimiento estimado del agro en el
2016?
Para este año la previsión es de entre 1,0 y 1,5%.
Pero el café sigue siendo el de mayor dinámica del sector. El 53% del
crecimiento lo aportó el café.
¿Ese menor ritmo de la producción rural supone menos
abastecimiento y mayores precios al consumidor?
En el 2000 había 22,4 millones de toneladas de
producción nacional agropecuaria, y en el 2015 pasamos 32,16 millones de
toneladas. Crecimos 24%. En el 2000 importábamos 5,5 millones de toneladas y en
el 2015 llegamos a 11,4 millones de toneladas, solo de alimentos.
¿Cómo define usted la situación actual del sector
agropecuario?
Empecemos por decir que los indicadores sociales
rurales siguen siendo muy inequitativos en contra del campo, frente a la
ciudad. La brecha se ha reducido, pero sigue siendo muy amplia. En 2010 la
pobreza urbana era 33,1 %y pasó en 2015 a 24% y la rural era 49,7% y pasó al
40,3%.
Pero al mirar la disparidad entre la pobreza urbana
y rural, esa brecha era de 16,4% en el 200 y en el 2015 fue de 16,2%.
¿Y qué hacer para reducir la pobreza?
La realidad es que el país tiene mucha tierra para
producir, pero poco Estado. Suena duro, pero no es por falta de área, como
sucede en muchos países. Lo que falta es estrategia y política oficial.
Fuente: Portafolio
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