martes, 9 de agosto de 2016

Agosto 09 de 2016

CIERRE MERCADO ACCIONARIO LOCAL
Indice COLCAP cierra con apreciación del 0,37%

El Índice de capitalización de la Bolsa de Colombia (COLCAP) cerró el lunes en 1.314,34 unidades, con un aumento del 0,37% frente a la jornada anterior. En lo corrido del año el indicador bursátil registra una variación positiva del 13,92%.

En cuanto al índice de liquidez COLSC, éste subió 0,61% a 992,68 unidades, y el COLIR subió 0,37% a 832,40 unidades. Ayer se negociaron $66.922,02 millones en 1.094 operaciones.

La especie con el volumen más alto de negociación fue PFBCOLOM, con $19.520,84 millones (sin variación a $26.500,00). También se destacaron en este aspecto, BCOLOMBIA ($15.772,69 millones, con cambio negativo en su precio del 0,24% a $24.440,00) junto con ECOPETROL ($6.665,96 millones, con cambio positivo en su precio del 2,44% a $1.260,00).

Por su parte, CNEC logró el ascenso más importante durante la sesión. El precio de este título creció un 3,67%, con cierre de $9.880,00. También se destacó por su apreciación; ECOPETROL, cuyo precio creció un 2,44% a $1.260,00; y ODINSA, que ascendió un 1,16% a $8.700,00.

Entre los títulos con mayor descenso en la jornada el más importante fue FABRICATO, con una variación negativa del 2,14% a $13,70. También se presentó depreciación en: PFAVH (con una variación negativa de 1,28% a $2.305,00) y CEMARGOS (con una variación negativa de 0,51% a $11.620,00).

Fuente: BVC
  
El dólar cerró por debajo de los $3.000, se cotizó en un promedio de $2.992

La moneda estadounidense cayó $60. Según la BVC la divisa durante la jornada llegó a marcar un precio mínimo de $2.976

Al  cierre de la jornada de este lunes el mercado de divisas registró una tasa promedio para el dólar de $2.992, lo que le significó una depreciación de $60. 

Así mismo, la moneda marcó un precio máximo de $3.020, un mínimo de $2.976 y un cierre de $3.000. En la sesión, según dio a conocer la Bolsa de Valores de Colombia, se negociaron US$949,32 millones en 2.011 operaciones. 

La volatilidad en el precio de la moneda fue de $43,90. La TRM del días se ubicó sobre los $3.052,80.

Un informe del Banco de Bogotá explica que la tasa de cambio colombiana se revalúa "significativamente", gracias al aumento de los precios del petróleo y en medio de un entorno favorable para los activos riesgosos. 

"Aunque las monedas emergentes se revaluaban frente al dólar, el movimiento era más pronunciado en Colombia debido a la correlación con el petróleo".

La razón por la que el precio del petróleo se recupera tiene que ver con un anuncio de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que convocó a una reunión informal en Argelia para el mes de septiembre -por fuera del cronograma habitual (la próxima reunión es en noviembre)-. 

La medida tiene como trasfondo el descenso en el precio del petróleo desde mediados de julio, pero ningún anuncio concreto en términos de recortes a la producción. Cabe señalar que en la reunión de julio la Opep decidió mantener la estrategia de los trimestres anteriores: no recortar la producción y dejar que el precio se ajuste en los mercados.

En el contexto de América Latina, Colombia sobresale como la moneda más revaluada. Presenta el mayor fortalecimiento en los principales referentes de la región, donde también se puede ver una revaluación frente al dólar. 

Fuente: Portafolio
  
Tasas no deberían subir en agosto porque inflación cederá: Mauricio Cárdenas

El Banco de la República no debería subir su tasa de interés en agosto, ya que la inflación va a ceder este mes tras ser impactada en los períodos precedentes por una prolongada huelga de camioneros, consideró el lunes el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

La inflación en julio escaló a un 0,52%, muy por encima de lo esperado por el mercado, con lo que el indicador anual se ubicó en un 8,97%, lejos de la meta establecida por la autoridad monetaria, de entre 2% y 4%.

El principal impacto fue ocasionado por la huelga de 45 días por parte de los camioneros, entre junio y julio.

"Los precios en agosto deben mostrar una caída y eso nos debe ayudar a que al final del mes el dato de inflación haya bajado y por ende no se tengan que subir las tasas de interés", dijo a periodistas Cárdenas, quien hace parte del directorio de siete miembros del Banco Central.

El banco emisor acumula un alza de 325 puntos básicos en su tipo referencial en los últimos 11 meses, ubicándola en un 7,75%, en busca de encausar la inflación a su meta a finales del próximo año.

El más reciente incremento se decretó en julio en una decisión por mayoría, a pesar de que Cárdenas y otros dos funcionarios votaron por dejar el costo del dinero estable.

Por su parte, en una entrevista a la radio local el lunes en la mañana, el codirector del banco, Carlos Gustavo Cano, dijo que la decisión sobre la tasa de interés en la reunión del 31 de agosto dependerá del movimiento en las expectativas de inflación.

Fuente: la República

Producción de café creció 8% en julio pese a que exportaciones cayeran 60% por paro camionero

La Federación Nacional de Cafeteros informó que la producción del grano entre agosto de 2015 y julio de 2016, creció 8% y superó los 14,1 millones de sacos de 60 kilos. En el período anterior, la producción de café sumó casi 13,1 millones de sacos cosechados.

“En lo corrido del año (enero-julio) la producción registrada de café supero los 7,6 millones de sacos de 60 kilos, un 1% menos frente a los 7,7 millones de sacos producidos en igual periodo anterior”, afirmó la agremiación.

Adicionalmente, la Federación de Cafeteros señaló que los efectos adversos de El Niño ya se habían visto reflejados en meses anteriores, “pero en julio el paro de transporte acentuó la caída en producción por la dificultad de algunos centros de acopio para recibir el café”.

Por su parte, en julio de 2016 se produjeron 1´102.000 sacos de 60 kilos, un 25% menos con respecto al 1´463.000 sacos producidos en julio de 2015.

Fuente: La República

Valorem reporta pérdidas por $12.175 millones en el primer trimestre de 2016

El grupo Valorem, que reúne grandes empresas como Caracol Televisión, Linio, KOBA (Tiendas D1) y Cine Colombia, entre otras, reportó una pérdida por $12.175 millones en el primer trimestre de 2016.

Valorem publicó el pasado 31 de mayo sus resultados financieros en el primer trimestre de 2016. La organización reportó una pérdida por $12.175 millones al corte observado, que proviene esencialmente de la operación de sus compañías asociadas.

El método de participación registrado al primer trimestre de 2016 fue de $1.164 millones, la cual es $23.942 millones inferior a la publicada en el mismo periodo de 2015. Esta disminución se explica por la desaceleración económica del país, la contracción del mercado de pauta publicitaria y la periodicidad de los proyectos en algunas de las unidades de negocio.

El segmento de medios y entretenimiento representó para Valorem una pérdida por $25 millones a marzo. En este segmento, Caracol Televisión reportó una pérdida por $12.343 millones, mientras que Cine Colombia una utilidad de $12.895 millones.

Frente a 2015, el segmento presentó una variación negativa cercana a los $14.189 millones. En el caso de Caracol Televisión, la utilidad por método de participación se redujo en $17.015 millones, por dos razones: la primera, una disminución de los ingresos por pauta del orden de 2,95%.

El segmento de comercio, presentó en el método de participación a marzo de 2016 una pérdida por $6.636 millones. Es importante resaltar que esta cifra incluye los resultados de KOBA (Tiendas D1), compañía que está en plena etapa de crecimiento y requiere inversiones importantes en esta fase del negocio, razón por la cual no es comparable con las cifras del 2015.

Por su parte, el segmento de logística y transporte ha sido afectado este año por la desaceleración económica del país con una pérdida al primer trimestre de $831,8 millones, atribuida principalmente al grupo logístico.

Finalmente, el segmento de otros negocios registró una utilidad por método de participación por $8.657 millones, cifra $5.390 millones inferior al mismo corte del 2015.La razón principal de esta disminución a marzo, es la reducción en los ingresos por servicios de mitigación del impacto ambiental en Refocosta.

Carlos Arturo Londoño Gutiérrez, presidente de Valorem S.A., señaló: “El primer trimestre de 2016 se ha comportado de acuerdo con lo previsto. Disponemos de las herramientas necesarias para afrontar este año retador y continuar generando valor de manera rentable y sostenible a largo plazo para todos nuestros grupos de interés.”

Fuente: Dinero (06-02-2016)

La reorganización de Everfit

La empresa de textiles fue una de las líderes en la confección de trajes para hombre y tuvo que acogerse a la ley de reorganización ante la Superintendencia de Sociedades.

Everfit, que durante siete décadas fue una de las líderes en la confección de trajes para hombre, tuvo que acogerse a la ley de reorganización ante la Superintendencia de Sociedades. La competencia con textiles y confecciones provenientes de China, la caída en las ventas, el cierre de la unidad productora de lana de Fabricato, que le suministraba insumos, así como el impacto de la devaluación llevaron a la compañía a comenzar un proceso de reingeniería con el fin de actualizarse en el pago de sus obligaciones vencidas, que representan más del 10 por ciento de su pasivo total.

Everfit es la segunda compañía antioqueña en el sector de la confección que enfrenta problemas en los últimos años, después de Hernando Trujillo, que tuvo que ser liquidada.

Fuente: Semana

Finanzas del Estado: ¡En los rines!

La caída en la inversión pública, contemplada en el presupuesto del próximo año, reafirma la urgencia de la reforma tributaria y abre un interrogante sobre la financiación del posconflicto.

El Presupuesto General de la Nación para 2017 es un fiel reflejo de la precariedad de las finanzas públicas del país. Su monto, que asciende a 224,4 billones de pesos, es un 6,6 por ciento mayor que el vigente, pero contempla una caída del 10 por ciento en la inversión pública: de 36,6 billones baja a 32,9 billones de pesos.

Del presupuesto total, 137,2 billones de pesos (61,1 por ciento) corresponden a gastos de funcionamiento y 54,3 billones (24,2 por ciento) al pago del servicio de la deuda. Como porcentaje del PIB, el presupuesto equivale al 24,8 por ciento, el mismo nivel registrado en 2016.

Según el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, por haber dejado de percibir 24 billones de pesos al año en ingresos petroleros, el gobierno está obligado a presentar un presupuesto que mantenga la austeridad inteligente.

La cruda realidad es que la plata no alcanza y que hay una serie de gastos que no se pueden suprimir como el servicio de la deuda, que crece 15 por ciento (de 47 billones sube a 54 billones de pesos), o los sueldos, las pensiones y las transferencias. Por eso, el gobierno le pasó la tijera a muchos sectores, con énfasis en el rubro de inversiones.

Precisamente, lo que preocupa de este proyecto de ley que apenas comenzará su tránsito en el Congreso es el desplome en la inversión para 2017. En opinión de la Anif los “recortes al gasto productivo difícilmente podrían calificarse como de ‘austeridad inteligente’”, pues perjudican las perspectivas de recuperar el crecimiento potencial perdido por cuenta del fin del auge minero-energético.

Para el exministro Juan Camilo Restrepo, las cifras de inversión presentadas en el presupuesto 2017 no son para una “nueva economía” ni para una época de “posconflicto”. “La inversión ha quedado vuelta añicos en el proyecto de presupuesto presentado para el año entrante. Y más que el resultado de una ‘austeridad inteligente’ parece el de una “austeridad anoréxica’”, dijo.

La inquietud es aún mayor cuando se observan los sectores más afectados con el recorte. Si se tiene en cuenta que el posconflicto está próximo a comenzar en el país, no se entiende que el presupuesto de inversión para el agro caiga 41 por ciento. “Este es uno de los sectores claves para financiar un posconflicto cuyos taxímetros comenzarán a marcar en 2017, si se firma la paz en este año”, afirma Restrepo.

La SAC también reaccionó ante el recorte. Según Rafael Mejía, presidente del gremio, esta reducción deja a la institucionalidad pública del sector agropecuario en una grave situación, pues este es el momento de poner en marcha proyectos para ofrecer oportunidades a la población rural, dentro de los acuerdos de paz entre el gobierno y las Farc. “Vemos con preocupación estos recortes radicales que contribuyen a profundizar y agravar las dificultades presupuestales e institucionales del sector agropecuario para encarar sus principales desafíos”, señaló.

Cabe anotar que en el presupuesto del Ministerio de Agricultura y sus entidades adscritas, la asignación para las agencias de Desarrollo Rural (ADR), Nacional de Tierras (ANT) y la de Renovación del Territorio (ART), que asumieron las funciones de Incoder,  es de 274.933 millones de pesos, 39 por ciento menor que la suma asignada a la antigua entidad para 2016.

El asunto es que el presupuesto para esta cartera ha venido reduciéndose sustancialmente en los últimos años. En 2015 ascendió a 3,3 billones de pesos, en 2016 a 2,5 billones y para 2017 baja a 1,6 billones. Algunos atribuyen estos recortes a la baja ejecución que ha mostrado este ministerio.

Cualquiera sea la razón, la verdad es que los recursos asignados al sector agro son abiertamente insuficientes para que este enfrente sus retos. Por ejemplo, el exministro José Antonio Ocampo afirma que la reducción afectará programas contemplados en la Misión Rural contratada por el propio gobierno. El incentivo a la capitalización rural, por ejemplo, se verá seriamente lastimado, pero también la asistencia técnica, la vivienda rural, los distritos de riego y el mismo Plan Colombia Siembra.

Ahora bien, la tijera también pasó por el presupuesto del llamado sector de inclusión social y reconciliación, que presenta una caída del 11,8 por ciento en inversión; por el área de salud y protección social con una reducción del 21,3 por ciento y por el Ministerio de Minas con un recorte del 40 por ciento en la inversión, lo que le pega a los subsidios para los estratos 1 y 2 y al fondo de electrificación.

El gobierno reconoce que el presupuesto de inversión para 2017 no podrá alcanzar los elevados niveles que tuvo en años anteriores, pero asegura que no se afectarán los programas que benefician a los colombianos más vulnerables. Según el ministro Cárdenas para el próximo año se congela la nómina del Estado colombiano; se reducen en 5 por ciento los contratos de supernumerarios y los de prestación de servicios y se recorta en 5 por ciento los gastos de papelería, viáticos, celulares, gastos generales.

Advierte, además, que el presupuesto está en línea con el Marco Fiscal de Mediano Plazo y con la regla fiscal, con una reducción de gastos sin deuda, como porcentaje del PIB nominal, que pasa del 19,2 por ciento en 2016 al 18,8 por ciento en 2017, una reducción de 0,4 puntos del PIB.

Este presupuesto no solo muestra la estrechez de las finanzas públicas, sino reafirma la necesidad de una reforma tributaria para conseguir más recursos. Según el exministro Restrepo, el recaudo de una nueva reforma debe ser muy cuantioso si se pretende recomponer la inversión pública al menos a los niveles de 2016 y que sirva para financiar un presupuesto adicional a lo largo del año entrante. Así las cosas, el tema frente al proyecto tributario se vuelve más complicado. Por ejemplo, aun subiendo tres puntos el IVA –llevándolo de 16 a 19 por ciento- solo se lograrían recursos para recomponer la inversión pública al nivel con que comenzó 2016.

También el contralor general, Edgardo Maya Villazón, le advirtió al gobierno sobre no darle más largas a la reforma tributaria. Al entregar a la Comisión Legal de Cuentas su informe sobre el manejo presupuestal, el jefe del organismo fiscalizador alertó por el crecimiento de la deuda pública. El total de esta alcanzó 453,27 billones de pesos en 2015, equivalentes a 56,5 por ciento del PIB, el segundo nivel más alto de los últimos 25 años, después de 2002, cuando se situó en 60,1 por ciento del PIB. “Es necesario establecer mecanismos que garanticen ingresos estructurales como es el caso de una reforma tributaria que permita reducir la vulnerabilidad de las finanzas públicas frente a los mercados internacionales, pero al mismo tiempo alcanzar los objetivos de progresividad, equidad y neutralidad”, dijo.

Lo cierto es que el gobierno no la tendrá fácil en el Congreso en las próximas semanas. Aunque no tiene margen de maniobra frente al monto del presupuesto presentado, porque plata no hay, el ministro de Hacienda sí tendrá que hacer malabares para mover partidas de una lado para otro y aliviar a los sectores que por ahora se han visto más afectados.

Pero sin duda, lo más difícil será darle curso a la reforma tributaria estructural que tendrá que recomponer las cargas impositivas, particularmente las que más afectan al sector empresarial. Y en todo caso, será urgente elevar el recaudo para aumentar la inversión, pues como dice Restrepo, entre la buena voluntad para alcanzar la paz y las disponibilidades presupuestales para financiar los compromisos adquiridos para el posconflicto, hay un bache cada vez más profundo.

Fuente: Semana
  
‘Los precios de los alimentos están bajando y seguirán así’

El dirigente gremial dice que los factores que han encarecido la comida son externos al sector agropecuario.

 precios de los alimentos subieron 15,71% en los últimos 12 meses, a julio pasado. La cifra parece ser de otro país, o al menos de otras épocas. La inflación total de Colombia en el último año se ubica en 8,97%, dato que causa alarma por su impacto directo en el bolsillo de los colombianos.

Portafolio habló con Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), el gremio más importante de la producción de alimentos en el país. Aunque es optimista sobre una inminente reducción de los precios en lo que resta de este año, asegura que el descenso no será en la misma proporción que las alzas, es decir, que una parte de los aumentos de precios se quedará para siempre, debido a que se incorpora a los costos de producción.

En concreto, ¿qué es lo que está pasando en el país con la inflación en los primeros ocho meses del año?

Es una mezcla de factores: devaluación, fenómeno de ‘El Niño’, heladas y el paro de los camioneros. Los productores hicieron un esfuerzo para aumentar la oferta, pero, en medio de un entorno macroeconómico adverso, fue imposible lograr los resultados, además de que las siembras se retrasaron, al igual que las cosechas.

¿Y cómo va el 2016 en abastecimiento?
El país está importando el casi el 30% de los alimentos, concentrados en cuatro productos: trigo, maíz, soya y torta de soya.

En enero, las perspectivas de devaluación afectaban las importaciones que corresponden al componente importado para la producción de alimentos, incluidos insumos y fertilizantes. Y eso se queda, porque ese costo ya fue incorporado.

A junio pasado, las expectativas eran buenas, pero llegó el paro camionero, y el esfuerzo que se hizo en el primer semestre de producir alimentos se perdió porque muchas de las cosechas no se pudieron comercializar. 

El problema es que esto golpeó a los productores, por la vía del incumplimiento en sus compromisos con los bancos, y ahora se necesita el apoyo financiero para volver a sembrar.

¿Qué piensa de las decisiones del Banco de la República en materia de inflación?
El Banco está cumpliendo su función de frenar las tasas para aminorar las alzas. Sin embargo, en economía agrícola, cuando las alzas se dan por oferta de alimentos, si se sube la tasa de los préstamos, esto hace que la inversión en el campo se reduzca debido a la baja rentabilidad y, por esa vía, se afecta la oferta, es decir, que el efecto termina siendo contrario a lo que se busca.

¿Qué opina de quienes creen que la culpa de la inflación de alimentos es de los productores?
Están equivocados. La mayoría de las causas de la actual situación de precios no viene del campo. Miremos: sequía, paro de transporte, alto precio del dólar y falta de carreteras.

¿Qué les puede decir a los consumidores en torno a los precios de los alimentos en lo que resta de este año?
Que los precios de los alimentos están bajando y van a seguir así. Pero va a quedar un componente de la devaluación correspondiente a las materias primas usadas para producir alimentos, como es el caso de la avicultura. También tiene efecto de encarecimiento en fertilizantes y los insumos de productos por el alza del dólar.

El cálculo de nosotros es que la inflación de alimentos va a quedar este año entre 8 y 9 %, y la total estará entre 7 y 7,5%.

¿Usted cree que Colombia puede llegar a ser una despensa alimentaria para el mundo?
Tenemos todas las posibilidades de serlo. Pero no lo hemos hecho porque tenemos que entender que los productores también tienen derecho a acumular riqueza y patrimonio y ser importantes en la economía. 

No podemos seguir siendo unos proveedores de alimentos baratos y que la gente que está allá sufra toda clase de necesidades. El campo tiene que ser rentable desde el punto de vista económico, social, sostenible y político.

¿Cuál es el crecimiento estimado del agro en el 2016?
Para este año la previsión es de entre 1,0 y 1,5%. Pero el café sigue siendo el de mayor dinámica del sector. El 53% del crecimiento lo aportó el café.

¿Ese menor ritmo de la producción rural supone menos abastecimiento y mayores precios al consumidor?
En el 2000 había 22,4 millones de toneladas de producción nacional agropecuaria, y en el 2015 pasamos 32,16 millones de toneladas. Crecimos 24%. En el 2000 importábamos 5,5 millones de toneladas y en el 2015 llegamos a 11,4 millones de toneladas, solo de alimentos.

¿Cómo define usted la situación actual del sector agropecuario?
Empecemos por decir que los indicadores sociales rurales siguen siendo muy inequitativos en contra del campo, frente a la ciudad. La brecha se ha reducido, pero sigue siendo muy amplia. En 2010 la pobreza urbana era 33,1 %y pasó en 2015 a 24% y la rural era 49,7% y pasó al 40,3%. 

Pero al mirar la disparidad entre la pobreza urbana y rural, esa brecha era de 16,4% en el 200 y en el 2015 fue de 16,2%. 

¿Y qué hacer para reducir la pobreza?
La realidad es que el país tiene mucha tierra para producir, pero poco Estado. Suena duro, pero no es por falta de área, como sucede en muchos países. Lo que falta es estrategia y política oficial.

Fuente: Portafolio

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